domingo, 22 de junio de 2008

CATALINA MERKVA... (Segunda parte)

Catalina… Un pasaje entre el pasado que llama… con su voz que brota desde las sombras balbuceantes de historias olvidadas… y el ahora y aquí…

Sus primeros días en Argentina transcurrieron en Buenos Aires. Recorrieron la ciudad, llegaron a la Plaza de Mayo, conocieron la Casa de Gobierno y el Cabildo. Sintieron el azote del clima húmedo y caluroso al que no estaban acostumbradas.

Catalina menciona que les llamó especial atención el subte: “nunca imaginé que había trenes debajo de la tierra”...
Cuenta que comprendieron lo que su papá les decía en las cartas sobre el inconveniente del idioma. Debían aprender inmediatamente español para poder comunicarse sin dificultad.

Pasados unos días emprendieron su marcha en tren hacia Rosario, luego Santa Fe y desde allí partieron hacia Santo Domingo.

Después de horas viajando y admirando las grandes extensiones de campo, finalmente el guarda les comunicó que, su recorrido según lo que determinaba el pasaje, terminaba en la Estación Pericota. (así se llamaba la estación de tren de Santo Domingo)
Recuerda que su mamá no quería bajar porque el lugar a donde debían llegar era Santo Domingo y el cartel decía Pericota, además no estaba Don Esteban esperando como ellas creían que sucedería.


El Señor Sirro que se encontraba en la estación, hablaba alemán y puso claridad a lo que sucedía, además ya conocía a Don Merkva y tranquilizó a las viajeras diciéndoles que se encargaría de reunirlos.

Las invitó a subir a su Ford T y las acercó a la casa de la familia Schuck donde siempre se albergaba Don Merkva.
Catalina y su hermana buscaban reconocer a su padre entre las personas que veían realizando las tareas del campo, sin saber que éste se encontraba trabajando lejos de allí. Él estaba en Cavour y su tarea culminaría dos días más tarde, luego se reuniría con ellas. Había sido comunicado por telegrama sobre la llegada de su familia a la Argentina.

El recuerdo de Catalina se hace más vivo al contar que en la mañana del domingo, escucharon una bocina insistente y corrieron al patio.

Con inmensa alegría vieron llegar a Don Esteban en bicicleta…

Por un momento detiene su relato y sus gestos denotan nostalgia… nostalgia de un momento inolvidable… y no encuentra palabras que expresen lo vivido aquella mañana…

A partir de ese día… una nueva vida los esperaba, una vida en familia, una vida de esfuerzos compartidos… Don Esteban consiguió trabajo en una Cremería en Santo Domingo, y toda la familia se instaló en una casa de campo.
Se adaptaron rápidamente a la vida en este país. Las niñas asistieron a la escuela donde aprendieron a hablar el castellano.


Con el paso del tiempo Catalina cultivó cantidad de amigos. Creció ayudando a su madre en los quehaceres domésticos y luego trabajando en casas de familia.

Tiene conformada una hermosa familia argentina. Contrajo matrimonio con Arnoldo Nagel y de esa unión nacieron cuatro hijos: Germán, Enzo, Julia y Edmundo.

Recuerda su Yugoslavia natal, las nevadas y los fríos intensos, nunca regresó… ni de visita…



Prefiere mantener el recuerdo de su casa y todo lo que dejaron. Eligió nuestra Argentina porque según ella es más confortable este clima…

Hoy vive su presente… ese presente que lleva en las alforjas de la memoria, tanto amor… tanto heroísmo… Es la única inmigrante que habita hoy en nuestro pueblo y eso la enorgullece…

Cuida sus plantas que tanto le gustan, disfruta de sus nietos y bisnietos.






Recibe amigas con quienes comparte charla y mates... y, de tanto en tanto, cae alguien para que ella cuente y reviva su historia como en este caso… su ahijada (quien escribe).

También cada año en el día del Inmigrante, la visitan desde las escuelas para distintas actividades y ella los atiende con alegría.



A Catalina MUCHAS GRACIAS!!! por compartir su maravillosa historia.
A Marita, Lolita, y mi Madre, por hacer posible esta publicación con su colaboración, MUCHAS GRACIAS!!

A los visitantes del blog, sobretodo a la gente de mi pueblo, les pido que se animen a comentar, a expresar lo que piensan, a sugerir, a criticar...
Sólo deben hacer clic donde dice COMENTARIOS al finalizar la nota, y se abrirá una ventana especial para escribir... Muchas gracias!!!!

Y HAY MAS FOTOS PARA DISFRUTAR...

Catalina Madre con su primera bisnieta



Catalina Hija con su bisnieta más pequeña.



En oportunidad de conmemorarse los 115 años de nuestro pueblo, Catalina fue agasajada por ser única inmigrante.




Junto a su nieta y ahijada Marita.



Los organizadores junto a familiares se encargaron de que sea una fiesta muy emotiva para Catalina. Se representó teatralmente la historia de su vida.
En la foto se la ve junto a hijos, sobrinos, nietos, bisnietos,...



Y aquí las niñas que representaron a Catalina, su hermana y su madre en la obra de teatro...



Cumpleaños número 88 de Catalina...



Y el próximo 19 de julio se viene el número 89... Muchas bendiciones para ella!!!

20 comentarios:

El Renegao dijo...

Impecable

SAludos

Stella dijo...

Colo, que liiiiiiiiiiidnos post!!
Me leí los dos juntos!
Las historias de inmigrantes son mi debilidad! Tantas anécdotas, tantas aventuras...porque venirse a un pais tan lejano, y sin conocver el idioma, era toda una aventura!
Gracias por compartir esta historia!

Un beso

Anónimo dijo...

Excelente y emocionante...también es una forma de aprender a valorar estas historias tan nuestras y que quizas, por su cotidianeidad, no le damos importancia y está en nosotros mantenerlas vivas porque forman parte de nuestra identidad como habitantes de Santo Domingo.
Solange

hugo dijo...

me parece bárbaro colo que lleves un blog con la historia de tu "patria chica", de modo que todas estas historias que referís no se pierdan o queden en la tradición meramente oral, con los riesgos que ello conlleva.

tu pueblo es un típico ejemplo de esa "pampa gringa" que tanto hizo por el desarrollo interior de la argentina.

a lo mejor hasta deberías escribir un libro...

carlito dijo...

muy buena historia colo, realmente muy buena, fue como leer esos libros que te atrapan y lo lees muy despacio porque no queres que se terminen... eso me paso,
que historias que debes tener dentro de la familia colo, es como para compartir unos mates y solo escuchar......
besitos.....

Colo dijo...

El Renegao: gracias por lo de impecable y también por el comentario en tu blog.

Stella: que bueno que te gusten las historias de inmigrantes, ya contaré otras... gracias por tus palabra, es muy cierto lo que decís

Solange:te agradezco mucho el comentario!!! sos la primera de nuestro pueblo en escribir algo, y tenés razon... estas historias forman parte de nuestra identidad.

Hugo:justamente es la intención, conservar estas historias para que no se pierdan. Lo del libro mmm, no se si soy capaz de tanto, en fin... gracias por visitar mi blog y comentar!!!

Carlito: ufff efecto de libro que atrapa... me alegra realmente que sea así. Prometo seguir contando...

Besos a todos y muchas gracias nuevamente!!!

norberto dijo...

hola linda.... muy buena la 2da parte de esta bella historia.....gracias por compartirla......

Ana dijo...

Cuánta historia, y qué alegría poder compartirla con sus protagonistas!

Yo, que no tengo abuelos ya (ni tíos demasiado grandes), a veces extraño esas cosas.

Excelente post, muy lindo blog. Nos seguimos leyendo y gracias por tu visita al mío!

Hetitor dijo...

Muy linda historia, como la de muchos inmigrantes que llegaron a nuestro paìs y se asentò en este interior nuestro, e hizo que el paìs creciera. Que paradoja que en Europa ahora sancionen una ley inmigratoria expulsatoria, y que nos involucre a nosotros no?

Iván dijo...

Me parece bárbaro que alguien dedique parte de su tiempo a contar este tipo de historias que parecen increíbles. Además no se escapó ningún detalle!
Como descendiente de estas personas quiero decir que me siento muy orgulloso de eso. Ojalá mi abuela (Teresa, hermana de Catalina) viviera para compartir estos homenajes que hoy en día se realizan en nuestro pueblo. Por último, opino que hay que valorar a Catalina en vida ya que con toda su fuerza y vivencias es como un tesoro de otro tiempo... Saludos y gracias!!!

Colo dijo...

Norberto: gracias a vos por visitar el blog siempre... no dejes de hacerlo, siempre habrá historias nuevas.

Ana: gracias por tus palabras, me gustó tu blog y claro que nos seguimos leyendo!!!

Hetitor: es cierto lo que decís,es lamentable que sancionen esa ley, sin palabras... Gracias por tu visita.

Iván: me alegró un montón leer tu comentario, saber que los más chicos de la familia coinciden en rescatar estas historias y sus protagonistas, gracias!!!

Besos a todos

La Colo dijo...

Colo, mil gracias por invitarme a leer este relato tan maravilloso.

Simplemente genial.

Un abrazo a Catalina y otro para vos. Seguiré leyendo...

Colo dijo...

Gracias La Colo por aceptar y visitar mi blog, y gracias por los abrazos, me encargare de transmitirlos.
Besosss

elcuervo dijo...

Alguna vez leí acerca de la llegada hacia 1900 de un chico croata, solo y sin idioma a la zona de Pergamino buscando a un padre del que solo el recuerdo vago de la primera infancia tenía. Leí de esa criatura abandonada a su suerte, que solo de milagro y tras muchas peripecias logró encontrar por la zona de El Socorro a su genitor. Leyendo esta historia, imagino la angustia de esas mujeres al no encontrar Santo Domingo sino Pericota, y nadie esperándolas. Muy emocionante el relato. No me averguenza decirte que lo leí con lágrimas en los ojos. Tal vez sea la memoria emotiva que todos llevamos dentro. Un beso Marcelo

Colo dijo...

Hola Cuervo, muchas gracias por visitar mi blog, valorar y emocionarte con estas historias nuestras... Las lágrimas demuestran sensibilidad y no tiene pq dar vergüenza...
Besos

Anónimo dijo...

Como expresar en pocas palabras el agradecimiento a la dedicacion y difusion de esta gran historia.
Historias que deben ser escuchadas y difundidas pues de ellas mucho debemos apredender y poner en practica.
A vos Colo que conoces mi historia sabes que catalina ocupa un lugar muy especial en mi vida y mi corazon.
Agradezco a Dios me la conserve hoy a sus pronto 89 años y muchos mas para seguir escuchandola y a nuestros padres que nos han dado la oportunidad de compartirla como nuestra madrina de bautismo.


Gracias, cariños.. Marita

Colo dijo...

Marita, me emocionaron un montón tus palabras, a veces no sabemos decirnos las cosas de frente, porque así nos formaron, pero sabemos ambas cómo sentimos.
Para mí fue un verdadero placer reescribir esta historia tan especial con el fin de que muchas personas la conozcan...
Contaré más cosas de Catalina, a quién quiero mucho y estoy sumamente agradecida por lo que me brindó y brinda.
Besos

Anónimo dijo...

que bueno!!!!

es difisil aver emigrado de tan lejos y adaptarsea la argentina hay que valorar las cosas como esas q por hay son hstoricas felisitacion q bueno el blof!!!!


chau un abrazo

bruno

Colo dijo...

Gracias Bruno por tus palabras, espero sigas visitando el blog!!

Besos

Anónimo dijo...

STELLA dijo...
Colo, que liiiiiiiiiiidnos post!!
Me leí los dos juntos!
Las historias de inmigrantes son mi debilidad! Tantas anécdotas, tantas aventuras...porque venirse a un pais tan lejano, y sin conocver el idioma, era toda una aventura!
Gracias por compartir esta historia!

Un beso

22 de junio de 2008 18:25